El currículum vitae que me ha definido en los últimos años no menciona nada de estos detalles, que son para mí lo más preciado. Estos trozos de vida han marcado mi literatura, han hecho que mi aportación a la narrativa de México sea en realidad una descripción de mi generación, mi ciudad, sus leyendas, los acontecimientos ocurridos en sus calles, lo que vivimos en familia, la microhistoria.



